7 PASOS PARA SER UN LIDER INSPIRADOR

Si eres líder de equipo, o quieres destacar dentro del equipo al cual perteneces, quiero darte estos consejos para que tu equipo se sienta inspirado.

¿Por qué inspirar?

Bueno, soy una convencida de que los equipos rinden por algo más que su salario. Aquello que llamamos salario emocional va más allá los bonos o recompensas. Especialmente hoy en la actualidad donde nos enfrentamos a equipos jóvenes, que necesitan aprender constantemente y sentirse retados a hacer cosas nuevas, pero, sobre todo, necesitan sentirse inspirados, seguir a su líder porque los motiva a ser mejor.

¿Qué hacer para que tu equipo te siga y se sienta inspirado por ti?

Sé que debes haber leído mucha información sobre esto, y seguramente yo misma, te compartiré varios post sobre el liderazgo inspirador porque realmente es un tema bastante amplio. Por ahora, aquí van mis primeros consejos:

Conoce a tu equipo y conéctate con el plan de desarrollo de cada uno:

Es necesario que conozcas qué quiere tu equipo, desde el ámbito personal, laboral, familiar y económico, solo por nombrar algunos aspectos, y además conectarte con esos planes, sueños y metas de cada persona. Tenlos presentes para trabajar en el desarrollo de sus competencias, para desarrollar las campañas de motivación e inclusive, para hacer una retroalimentación. Vincular esos sueños al día a día de tu empleado hace tangible la razón por la que se levantan cada día a trabajar, y es allí donde está el poder de cada persona. Materializar ese poder y canalizarlo en el logro de los mejores resultados posibles, es tu misión como líder.

Sé impecable:

Si quieres inspirar a otros, tienes que ser coherente e impecable en todo sentido. Con tus promesas, con tus palabras, con tus decisiones, con tus acciones. Debes ser fiel a ti mismo cada día, independientemente de las situaciones que enfrentes. A propósito, te doy un consejo personal: cuando eres líder, la prudencia es tu mejor amiga. Así que cuida mucho lo que dices.

Ser coherente no es otra cosa que seas uno solo con tus pensamientos, tus actos y tus palabras. Sé que de alguna manera es algo obvio, y deberíamos aplicarlo seamos líderes o no, pero vamos a ver, si pasa en la vida real… ¡seguro! Entonces, si, además, ya eres líder, este aspecto cobra vital importancia porque de acuerdo con tu coherencia, será el mensaje que transmitas a tu equipo.

Cuando dices una cosa y haces otra, tu equipo lo percibe y se te devuelve automáticamente en pérdida de confianza y credibilidad, de allí que asocie la coherencia con la impecabilidad.

Te recomiendo el libro Los Cuatro acuerdos, del Dr. Miguel Ruiz. En otro post profundizaré sobre esto, pero te adelanto que ser impecable es uno de esos cuatro fundamentales que propone el autor.

Trabaja hombro a hombro:

Nada peor que un jefe que dé órdenes desde un escritorio sin conocer la realidad a la que se enfrentan sus pupilos. Así que es necesario salir a la calle con ellos, entender su trabajo y trabajar a la par. El ejemplo es inspirador y seguro tienes mucho que enseñar… si eres el líder es por algo. ¡Aprovecha esa ventaja para movilizar!

Esta práctica, comúnmente llamada acompañamiento en terreno, ayuda a tener espacios posteriores para construir juntos un plan de acción, el cual incluya aspectos que identificaste que está haciendo bien y debe continuar haciendo, y aquellos que debe mejorar tu pupilo para obtener mejores resultados. Este plan de mejora resultará efectivo por dos razones: la primera, porque te dará información valiosa que no tenías antes desde el escritorio y segundo, porque con tu ayuda, el pupilo hará consiente aquellas oportunidades de mejora por lo cual, su receptividad será mucho mayor. No se sentirá juzgado, sino que él mismo se volverá consciente.

Haz acompañamiento, no seguimiento:

Partiendo del término que utilizamos para pedir los resultados, tendremos impactos distintos en las personas. Debes tener presente que no todo el mundo se siente cómodo bajo presión (aunque sea común que lo digan permanentemente en las entrevistas, no es cierto) así que es más sencillo llegarle a las personas si tu deseo genuino es acompañarlas para que lleguen a obtener un mejor resultado, y no perseguirlas hasta que lleguen a él.

Está bien hacer ciclos cortos, sin embargo, mi recomendación es acordar en conjunto la periodicidad para realizar el acompañamiento y los puntos que trabajarán en cada sesión. Incluye los aspectos a mejorar acordados en el plan de acción del punto anterior.

Sé un experto en el tema:

Nada inspira más que escuchar hablar o mejor aún, ver en acción a un experto en tu campo de acción. Conviértete en un referente para tus pupilos. Para ello, ocúpate en estar al tanto del negocio, del mercado, de las actualidades sobre lo que concierne a tu trabajo, nuevas tecnologías, competidores, etc. Piensa que, si vas a exigir a tu equipo un resultado, debes ser el primero en conocer al derecho y al revés el trabajo cómo puede hacerlo. Esto es fundamental, no solo para la consecución de los resultados, sino para que tu equipo te tome en serio, dicen que “quien tiene la información, tiene el poder” y aquí aplica el dicho. Además, es indispensable para que cuando tengas conversaciones con tu equipo estés seguro de que ellos están haciendo lo que corresponde, y que no “te metan los dedos a la boca” como decimos en mi país… o si hay lugar a retroalimentaciones, acciones de mejora, o tomar decisiones.

Proporciona un foco claro a tu equipo:

Es fundamental que las personas con la que trabajas conozcan bien cuál es el norte de la compañía, los propósitos y planes estratégicos. Si les pides reducir los costos en 2 pesos, o en x rubro, o vender x producto más que aquel otro, ellos deben conocer el por qué de la decisión, pues es mucho más fácil que de esta forma reciban la instrucción. Igual sucede al pedir x número de negocios a un equipo comercial. Cuando las personas conocen el impacto de sus resultados para la compañía, de acuerdo con ese foco definido, las personas asumen su reto con un sentido de pertenencia mayor, que si simplemente se les pide un número sin ninguna explicación adicional. El foco proporciona sentido y hace que el equipo se ponga la 10…

Ahora bien, el camino para ser líder no es para nada fácil e implica constantemente que nos reinventemos. Es un camino por vía destapada, pero que, con toda seguridad, yendo con un objetivo claro y a la velocidad correcta, traerá consigo muchas satisfacciones, especialmente la de ver crecer y superarse a su propia gente. Entonces, no te desanimes, porque esto de ser un buen líder mas que llegar a un destino, es un proceso permanente en el que cada día vamos aprendiendo y creciendo

Felicita en público, retroalimenta en privado:

A cada situación, su momento y lugar. Tan importante como corregir o retroalimentar, es felicitar cuando tu gente está haciendo las cosas bien hechas.

No des por hecho que, si se les paga para una función determinada, no es necesario dar la palmadita. ¡Al contrario! Felicitar a un pupilo, genera un impacto positivo desde el punto de vista de la motivación, lo exige a repensarse y preguntarse cómo puede seguir mejorando. Recuerda hacer las felicitaciones en público, porque además del impacto ya mencionado, hacerlo frente a todo el equipo genera un resultado más potente. En el homenajeado porque se siente importante, y los demás, se sienten impulsados en hacer mejor su trabajo para ser los siguientes en recibir la condecoración.

En cambio, las retroalimentaciones o llamados de atención, siempre hazlos en privado. Recuerda atacar la situación y no la persona para que recibas de tu pupilo una respuesta genuina frente al problema en lugar de ponerse a la defensiva. Escucha su punto de vista y construye en conjunto un plan de mejora con compromisos medibles en el corto plazo. Una retroalimentación bien hecha, genera un compromiso del pupilo hacia el líder y viceversa que va a afianzar la relación a largo plazo.

En resumen, para que inspires a los demás y obtengas los mejores resultados en tu trabajo, concéntrate en ser coherente, la mejor versión de ti mismo, preocúpate por mantener a tu equipo motivado, a través del conocimiento propio, del negocio y la forma como lo acompañes en el desarrollo de su rol. Recuerda que eres persona antes que líder y parte de allí para conversar y dejar huella en los demás. Que tu propósito sea crecer acompañado de tus pupilos y esto te retará a ser mejor para hacerlos mejores a ellos.

Como sabrás, no tienes que ser jefe para ser líder, hay jefes que no son líderes y líderes que no son jefes. Este es un título que se gana, así que, si es algo que te mueve, hazlo con la premisa de entregar lo mejor a los demás y dejar algo bueno en todo aquel que se tope contigo. Este es un camino largo, de aprendizaje continuo y compromiso, pero que tiene recompensas generosas cuando impactas positivamente a otro. Así pues, si eres jefe, aprovecha este designio para llegar a los resultados a partir del desarrollo otros, y si no lo eres, recuerda que un “un líder sin cargo” sobresale en cualquier cosa que haga.

Espero que este post te sirva en este enorme desafío, espera próximamente nuevos post con más información sobre el ejercicio del liderazgo.

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Saludos! CV

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