EL PODER DE LA COMUNICACIÓN

Has tenido dificultades para transmitir un mensaje claramente? O tal vez crees que fuiste lo suficientemente claro, pero resulta que la persona a quien se lo dijiste entendió totalmente lo contrario? 

Es más común de lo que crees, nos pasa todo el tiempo, en la oficina con compañeros de trabajo y con el jefe, con clientes, pero también en casa, con la familia, la pareja, los amigos. Sin embargo, también es más fácil de lo que parece empezar a acortar las brechas de comunicación.

Lo primero que quiero contarte sobre el tema, es que la comunicación va mucho más allá de lo que dices. De hecho, te dejo una sencilla fórmula para que lo recuerdes. La comunicación es 83/7. Tan sólo el 7% de la comunicación son estrictamente las palabras que dijiste. Sí, así como lo lees.

Y el 83% restante? Bueno, sobre ese 83% se concentrará este post. Aunque debo decir, que necesitaría bastante más que un solo post para escribir sobre este tema, por lo que intentaré ser lo más concisa posible para que la información te sea de utilidad en tu día a día.

Vamos con el primer 55%: El lenguaje corporal. Mucho se habla sobre la importancia de la corporalidad, te hablan frecuentemente de tener una buena postura, de no cruzar los brazos, etc. Sin embargo, es mucho más que eso. Solo dimensiónalo, representa el 55% de tu mensaje… es importante? Claro que sí, tu cuerpo habla todo el tiempo. La forma como saludas, como caminas, si pasas primero por la puerta, si dices algo y de forma inmediata retrocedes inconscientemente, todo habla de ti. Tu mensaje llega al público de acuerdo a tu lenguaje corporal. 

Has visto la forma como saluda un presidente? Este es un claro ejemplo. Cuando están en un evento, ante un público en frente, lo que haces usualmente es salir por el lado izquierdo, pues así, tienen el mejor ángulo en la foto! Ángulo? Claro! Analicemos la situación: el presidente sale por el lado izquierdo del auditorio, con el público al frente, y sale el otro mandatario, o con quien quiera que se vaya a reunir. Cuando la otra persona lo saluda, la mano del presidente en mención queda delante de la otra, y justo allí ocurre la típica foto. En este caso, el mensaje que transmite es poder. Y que pasa si el otro le gana el lado izquierdo? Entonces nuestro presidente, que es experto en el tema, toca el brazo con la otra mano para que sea su brazo el que salga adelante en la foto… no lo habías notado, verdad? Seguro no de forma consiente, pero tu inconsciente recibe el mensaje fuerte y claro. Y seguro, la forma como te llegue el mensaje, dirá más que el mensaje en sí mismo.  Recuerda, es el 55% de la comunicación. 

Entonces, es importante que siempre que vayas a tener una conversación, a transmitir un mensaje, evalúa tu corporalidad. Ten presente que si no tienes la corporalidad adecuada, tus palabras no van a llegar de la forma que deseas. Algunos tips para que tengas una corporalidad adecuada:

  • Cuando tu conversación sea en una sala de juntas y debas asumir la conversación sentado, busca el centro de la mesa, siéntate cómodo, sin cruzar los pies y revisa con frecuencia los movimientos de tus manos. 
  • Los brazos deben estar sueltos, no deben ser muy bruscos ni repetitivos porque puedes cansar a tu audiencia, pero sí puedes dejarlos fluir, que sigan la audiencia y tus palabras. 
  • Brazos cruzados, adelante o atrás, o metidos en los bolsillos pueden transmitir que escondes algo o que no te interesa lo que estás diciendo.
  • Las manos con las palmas hacia arriba, o formando un triángulo a la altura del estómago, transmiten confianza a la audiencia.
  • Si debes referirte a un público en un salón tipo auditorio, no te quedes en tu zona de confort detrás del atril. Transmite confianza dirigiéndote al público desde diferentes puntos del escenario. Debes tener una mirada 360 grados con todos los participantes, así tendrás un efecto envolvente, y los participantes se sentirán involucrados en el mensaje. Si te sientes más tranquilo, finge que tienes un amigo en el público, y señálalo algunas veces en tu discurso. Esto transmitirá seguridad y dará la impresión de popularidad, que conoces a todos en el público. 
  • Si usas gafas, quítatelas. Este simple gesto transmite transparencia y confianza. Recuerda el dicho, “los ojos son la ventana del alma”.
  • Si estás al aire libre, ten cuidado de no quedar en una posición donde recibas el sol en la cara, de forma que no tengas que fruncir el seño para que tu expresión no transmita incomodidad o molestia.
  • Si algo no sale como lo planeaste, no está mal que improvises, es válido reírte de tus errores, pero ten presente que no debes hablar mal de ti mismo y menos de otros.
  • Antes de tener una conversación piensa, cuál es el mensaje que quiero transmitir? Ponte en sintonía con esa corporalidad y cuida tu postura para mantenerte en esa sintonía.
  • Puede funcionarte meditar unos minutos antes de tener aquella conversación o reunión, para que pongas en orden tu emocionalidad antes de, especialmente si es una conversación difícil para ti. Esto te ayudará a aclarar tus ideas y que fluyan mejor en un momento de tensión.

Por último, siempre transmite el mensaje desde el corazón. Debe existir una coherencia entre el mensaje y lo que sientes para que llegue de forma adecuada. Y sobre este punto, quisiera hacer un especial énfasis, porque estoy segura que te ha pasado alguna vez, que alguien te dice algo y tu no quedas convencido. Muchas veces incluso no sabes por qué, y dices algo así como… “ no sé por qué pero siento que esa persona no me termina de convencer, o no puedo creer que todo lo que me ha dicho sea verdad”… bueno, es que puede que tu no lo percibas de forma consciente, pero tu inconsciente es un maestro en este tema. Así que, para que no te pase, es muy importante que siempre seas honesto con tus palabras, tu pensamientos y tus acciones. Si eres coherente, tus palabras llegarán a quien se las transmitan con mayor impacto y contundencia.

Ahora bien, el 38% restante tiene que ver con el tono de la voz. Seguro has dicho tu mismo en alguna oportunidad luego de una conversación en la que te sentiste atacado o herido… “es que no es lo que me dijo, sino el tonito en que me lo dijo!” pues bien, el famoso tonito tiene un poder del 38% dentro de la totalidad del mensaje. Así que, además de las palabras que uses, y de ser muy consciente de la corporalidad que transmitas a la hora de comunicar tu mensaje, también es importante cuidar el tono de la voz, la velocidad, el ritmo y las pausas, para que tu mensaje llegue como deseas.

El timbre de voz debe estar conectado con el poder las emociones que deseas transmitir. Ten cuidado de no caer en un timbre de voz muy suave, intentando mostrarte calmado y pausado, pues puede generar aburrimiento en tu audiencia; por el contrario, un timbre de voz demasiado alto, en cambio, puede generar malestar, incluso se pueden sentir agredidos. Así que lo más recomendado es tener un tono de voz agradable, y usarlo a tu favor en conjunto con el ritmo, de forma que te permita acentuar o hacer énfasis en una frase específica, por ejemplo, puedes bajar la voz, y disminuir la cadencia, para conectar al público; o por el contrario, puedes subir la voz en un momento específico y con mayor vigorosidad para generar impacto en una parte del mensaje. Haciendo una pausa prolongada, puedes atraer la atención de las personas antes de lanzar una frase importante en tu discurso y por último, no olvides cuidar la dicción para que se entienda lo que dices.

Al igual que con el lenguaje corporal, recuerda tener un hilo conductor y ser coherente, que tu tono transmita la intención del mensaje. Ten presente que nuestro cerebro se comunica directamente con la laringe y esta varía el tono de la voz de acuerdo a la emocionalidad, por tanto, si pretendes decir una cosa sintiendo otra, es muy posible que tu interlocutor lo sienta y lo interprete.

 Como puedes ver, cuando se trata de comunicación, hay mucha tela por cortar. Siempre tendré algo más por contarte del tema y espero hacerlo en futuros post. Por el momento te dejo estos tips, teniendo presente que la comunicación es un proceso donde intervienen más personas, y por tanto, es importante cuidar cada detalle, lo que dices y cómo lo dices. Además es fundamental que verifiques si el mensaje que quisiste transmitir, llegó adecuadamente. Esta práctica te ahorrará malo entendidos y malos ratos. Si es necesario aclara. cuando estés del otro lado, como escucha, también utiliza la validación; incluso parafraseando lo que te dijo tu interlocutor. Utiliza, por ejemplo, entonces me quisiste decir…… y con ello, verificas tanto el mensaje, como la intención desde la emoción de la otra persona.

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