HUMILDAD EN EL LIDERAZGO

Hoy quiero hablarte sobre este tema que de entrada, parece difícil de combinar. Liderazgo vs humildad. Lo cierto es que cada vez cobra más relevancia el hecho de que un líder que realmente inspire y movilice, tiene que tener unas habilidades sociales y de relacionamiento, entre las que se incluye ser un líder sensible, empático y humilde. 

La humildad implica capacidad para aprender todos los días y recibir ese aprendizaje de otros especialmente si ese aprendizaje viene de personas que se encuentran en una posición inferior. Un líder humilde tiene la capacidad de reinventarse, de reconocer y asumir con responsabilidad que no tiene la verdad absoluta. Y es que ya habrás visto que, hoy en día, chicos que tienes a tu cargo con la mitad de tu edad han estudiado el doble que tu, y además, están cargados de irreverencia genuina. Irreverencia para preguntar sin juicio el por qué de las cosas y así mismo proponer nuevas formas de hacerlas. 

Entiendo que por naturaleza es difícil ser un líder humilde. Por qué? Porque nos da miedo sentirnos vulnerables. La vulnerabilidad nos hace sentir en riesgo, atacados. Pero comparto cuando Brené Brow dice en una de sus charlas Ted, que la vulnerabilidad en sí mismo, es un acto de valentía y que para ganar es necesario ser valiente. En otras palabras, asumir que podemos ser vulnerables y hacerlo con humildad, nos puede traer crecimientos mayores, mejores resultados e incluso encontrar respuestas a procesos o tareas antes difíciles de adelantar, en nuestro ejercicio de liderazgo, sólo por el hecho de aceptar que no tenemos la verdad absoluta y que a veces, necesitamos recibir la ayuda de otros.

Ahora bien, te pregunto, qué impacto positivo puedes generar en una persona que te enseñe algo valioso? Bueno, creo que el reconocimiento siempre tiene un efecto multiplicador en los equipos. Primero, genera un compromiso de seguir aportando a quien ya lo hizo y recibió la recompensa, es decir, genera empoderamiento, y esto a su vez compromete al líder a seguir acompañando y recibiendo el aporte de su equipo. Así mismo, en los demás miembros del equipo el deseo por ser reconocido, y esto conlleva inmediatamente, tener un mejor desempeño.

Quiero tomar el significado de humildad que me regaló Jaime Fernández, Coach de Simulacros Humanos, una empresa consultora de Outdoor en Colombia y con quien he tenido la maravillosa oportunidad de recibir varios talleres, que dice: “La Humildad es la capacidad de ser tierra fértil para los demás” tierra fértil? En cuanto recibí esa frase hace ya cerca de un año, he pensado en su significado, y cómo ser tierra fértil desde el liderazgo. Desde mi interpretación personal, podría decir que una persona humilde es aquel, que independientemente de la situación es capaz de dejar huella en el otro. Si lo elevo al nivel del líder, ser tierra fértil significa aportarle a cada miembro de mi equipo a ser mejor. Servirle en todas sus dimensiones de vida para que se nutra, crezca y florezca, potenciando sus habilidades y destrezas e identificando, cultivando y fortaleciendo sus oportunidades de crecimiento. Y puede que te impacte cuando digo que debemos influir en todas las dimensiones de la vida de tu colaborador. Pero es que cuando tu trabajas con alguien, esa persona es un mismo ser, en el trabajo, en la casa, como esposo, padre, hijo, ser social. Yo no puedo pretender tener un excelente trabajador, si no tiene un hogar sano, una vida estable y feliz, ni viceversa. Por tanto, que es imprescindible trabajar con cada individuo como un todo, y acompañarlo a que se desarrolle integralmente buscando que éste sea feliz. Sólo así, te va a entregar lo mejor de sí mismo.

Para terminar te quiero dejar con esta reflexión… Tu cómo eres tierra fértil en las personas con las que trabajas? Dejas huellas o cicatrices en las personas de tu equipo? Qué acciones puedes hacer para ser más humilde desde tu rol como líder? 

Con cariño, CVV.

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